Chicharronfest: El festival gastronómico a la orilla del río
- Lola Fioris Pérez

- 27 nov 2024
- 2 min de lectura
Actualizado: 19 dic 2024
El Parque Magallanes de Sevilla, con un brillante césped a la orilla del Río Guadalquivir y un espléndido sol que incitaba a salir al aire libre, se convirtió el pasado fin de semana en el centro de una celebración culinaria bastante singular con un festival dedicado a los Chicharrones.

El evento ofreció a todos los asistentes un gran producto típico de la gastronomía andaluza donde tuvieron la oportunidad de deleitarse con una experiencia sin igual. El sábado, bajo un cielo totalmente azul, el parque estuvo repleto de vida ya que familias, jóvenes y mayores compartieron el espacio de música en vivo, donde los aromas irresistibles de los chicharrones recién hechos y un ambiente festivo llenaron toda una jornada inolvidable.
La gente paseó entre los puestos habilitados para el consumo mientras esperaban pacientemente para degustar el cartucho estrella del evento. Aunque el espacio al aire libre era amplio, la gran cantidad de gente llenó la zona de largas colas en cada uno de los puntos disponibles para la venta de un cartucho. Esto, si bien evidenció el gran éxito del festival, también puso a prueba la paciencia de los asistentes, pues hubo quienes, tras un gran rato de espera, decidieron abandonar el evento al resultarles imposible conseguir algún tipo de alimento.

El menú, aunque era limitado, se mantuvo bastante fiel a la esencia de lo que prometía el festival con sus típicos chicharrones. Desde los clásicos cartuchos hasta bocadillos calientes, algo bastante aclamado por los asistentes. Sin embargo, aunque estaban riquísimos, la cantidad que contenían los cartuchos resultó menor a lo que se esperaba en relación con el tiempo de espera y, por supuesto, su precio. Todo era bastante asequible, pero tampoco mereció muchísimo la pena, por lo que más de uno de los asistentes se quedó con ganas de más.
La entrada fue totalmente gratuita, el evento se desarrolló en un recinto completamente abierto a cualquier persona, lo que le sumó puntos a su favor. Además de su comida estrella, también se ofrecieron hamburguesas a 2,50 euros e incluso montaditos. Durante estos tres días de festival, los más pequeños pudieron disfrutar de talleres intangibles, mientras que los más mayores se deleitaron con conciertos en vivo y un gran ambiente.

El evento puso en valor un producto de la gastronomía andaluza. Aunque la organización podría haber mejorado aspectos logísticos, como la gestión de las colas y la variedad del menú, la experiencia general resultó bastante aceptable. Recomendado para quienes deseen disfrutar de una jornada diferente al aire libre, cargada de sabor y diversión.




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