Javi Ruibal | “Sevilla tiene algo único”
- Francisca Pereira

- 27 nov 2024
- 5 min de lectura
Baterista, compositor y representante del jazz fusión con esencia flamenca. Javi Ruibal, hijo del reconocido cantante y compositor, Javier Ruibal, ha seguido su propio camino en el mundo de la música, con una pasión y dedicación que lo convierten en uno de los nombres más destacados de la escena musical sevillana.
Desde joven, la música fue una parte esencial de su vida. A los 13 años, después de un ensayo de su padre, un encuentro casual con la batería marcó el inicio de un amor eterno por este instrumento. Hoy, con más de tres décadas de experiencia, Javi sigue innovando y explorando nuevas formas de expresión musical, fusionando géneros que van desde el jazz al flamenco, pasando por el rock y la música latina.
En esta entrevista, profundizamos en su trayectoria, sus influencias y el impacto que Sevilla, una ciudad vibrante y musical por excelencia, tiene en su arte. Un diálogo que promete revelar la esencia creativa de un músico singular y su conexión con el público y los espacios que lo inspiran.

Foto cedida por Javi Ruibal
¿Cómo empezaste tu camino como músico?
Pues te cuento, la música siempre ha sido algo muy presente en mi vida. Desde pequeño, en casa, mi padre estaba siempre rodeado de instrumentos, partituras y ensayos. Recuerdo perfectamente cuando, con unos 13 años, después de uno de sus ensayos, me acerqué y le pedí probar la batería. Nunca había sentido una conexión tan fuerte con algo. Fue como si, de repente, todo cobrara sentido. Desde ese momento, no había vuelta atrás. Empecé a practicar casi todos los días, primero por pura curiosidad y luego con una pasión que no hacía más que crecer. Mi padre me apoyó mucho y me animó a buscar mi propio camino. Fue un inicio muy natural, sin forzar nada, simplemente siguiendo ese impulso que sentía por la música.
¿Qué tipo de música tocas? ¿Hay algún género que prefieras?
Pues mi estilo es el jazz fusión, sin duda. Es lo que más disfruto. Lo bonito del jazz fusión es que puedes mezclarlo con otros géneros: flamenco, funk, latin, rock... Eso te permite ser muy creativo y no ponerte límites. Cada proyecto es una exploración.
¿Qué es lo que más te gusta de tocar música aquí en Sevilla?
Sevilla tiene algo único. Es mi ciudad, donde vivo y eso le da un significado especial a cada concierto. Aquí no solo tocas para un público, tocas para vecinos, amigos, gente que entiende la música desde su raíz. Además, hay algo en el ambiente de Sevilla, en su historia y en su energía, que hace que cada actuación tenga un toque especial. Por supuesto, tocar aquí también tiene una comodidad práctica: no tienes que estar viajando constantemente, que aunque es emocionante, también puede ser agotador. Pero más allá de eso, Sevilla tiene un público cálido, cercano, que se entrega por completo. Es una ciudad que vive la música, que la siente profundamente, y eso como músico es lo más bonito que puedes experimentar.

Foto cedida por Javi Ruibal
Tocar en una ciudad con tanta historia y cultura como Sevilla, ¿crees que influye en la forma en que te expresas sobre el escenario?
Es que Sevilla es inspiradora por sí misma. Cuando he tocado en lugares como el Alcázar o con la Giralda de fondo siempre es inspirador y la actuación tiene una energía extra, una magia … Es como si la ciudad te diera un extra de inspiración, de fuerza. Es algo difícil de explicar, pero sientes que todo fluye de una manera más especial.
¿Cómo comparas tocar aquí con otras ciudades donde hayas tocado?
Pues no creas que hay tantísima diferencia, pero Sevilla tiene algo especial. Será la calidez del sur o la tradición musical que está tan arraigada aquí. La gente aquí aprecia mucho la autenticidad, el duende que dicen, y eso te obliga a estar muy conectado con lo que haces. Además, en Sevilla hay una cercanía muy bonita entre el artista y el público, como si estuvieras tocando para amigos, incluso en teatros grandes.
¿Existe algún escenario en particular en el que sientas una conexión única con el público?
Me gusta mucho Assejazz ya que mi proyecto personal es de Jazz fusion y eso hace que allí me sienta muy cómodo y es un lugar donde el público suele estar muy enfocado en la música, y eso crea un ambiente mágico. Además me emociona la preciosa labor por esta música que hace dicha asociación.

Foto cedida por Javi Ruibal
¿Tienes alguna influencia musical que te inspire y por qué?
Muchísimas. Me inspiran mucho los grandes sabios de la música, gente como Chick Corea, Pat Metheny, Paco de Lucía, Alain Pérez... Todos tienen en común un conocimiento profundo de la música y la capacidad de emocionar con cada nota. Me vale cualquier estilo si ha sido cultivado y estudiado. Se nota cuando es así en las composiciones.
¿Cuáles son los mayores desafíos de ser músico, y de ser músico en Sevilla?
Pues ser músico nunca ha sido un camino fácil, y en Sevilla no es diferente. Diría que el mayor desafío es, sin duda, el tema económico. Vivir de la música es complicado; los ingresos no siempre son regulares, y además, todo está cada vez más caro: desde los instrumentos hasta los desplazamientos para los conciertos. Por otro lado, Sevilla, aunque es una ciudad con una gran tradición musical, no siempre ofrece suficientes oportunidades para proyectos más alternativos o de nicho. Es una ciudad muy competitiva, y si quieres destacar, necesitas ofrecer algo único y auténtico. Pero, a pesar de los retos, el apoyo del público sevillano hace que todo merezca la pena.
¿Qué esperas lograr como músico?
Para ser sincero, creo que ya estoy cumpliendo muchos de mis sueños: girar con mi música, tocar con músicos increíbles y seguir creciendo como artista. Ahora estoy trabajando en mi segundo disco, que se titulará Luz y saldrá en febrero. Este álbum es muy especial para mí porque he tenido la oportunidad de explorar más a fondo mi estilo, mezclando jazz con otras influencias que me apasionan. Más allá de eso, lo que espero es seguir creando, seguir aprendiendo y poder vivir de este sueño el mayor tiempo posible. Mi meta no es solo producir música, sino que cada proyecto sea una experiencia, algo que conecte con la gente.

Foto cedida por Javi Ruibal
¿Qué papel crees que tienen los músicos en la cultura de una ciudad?
Es un papel fundamental, sin duda. Los músicos no solo entretienen, también son portadores de emociones, de historias, de identidad. En una ciudad como Sevilla, donde la música está tan arraigada en la cultura, los músicos somos parte de lo que da vida a la ciudad. Nuestro trabajo no es solo subir al escenario, es también conectar con la gente, inspirarles, alegrarles el día o acompañarles en momentos difíciles. En un mundo que a veces puede ser muy duro, la música es una forma de escape, de alegría, de unión, y nosotros somos quienes la hacemos posible.




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